Se ha investigado la ashwagandha en relación con varios beneficios potenciales, aunque es importante recalcar que muchos de los estudios aún son preliminares o requieren más investigación para obtener conclusiones definitivas. Algunos de los beneficios que se le atribuyen incluyen:
Reducción del estrés y la ansiedad: Es el uso más común y estudiado de la ashwagandha. Se cree que ayuda a reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés.
Mejora de la calidad del sueño: La suplementación con ashwagandha podrÃa mejorar la calidad del sueño y ayudar a las personas con insomnio.
Aumento del rendimiento fÃsico: Algunos estudios sugieren que puede mejorar la fuerza muscular, la resistencia y la recuperación en deportistas.
Mejora de la función cerebral: Se ha investigado su potencial para mejorar la memoria y la atención.
Apoyo a la salud hormonal: En hombres, se ha observado que podrÃa ayudar a aumentar los niveles de testosterona y la fertilidad.
Propiedades antiinflamatorias: Puede ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo.
Regulación de los niveles de azúcar en sangre: Se ha observado que podrÃa ayudar a reducir los niveles de glucosa en sangre.